20 de febrero de 2010

Vibraciones; impulsos. Un mar de besos y nosotros náufragos. Creo que no fue un accidente. Me aspiras y pierdo los papeles. Volamos, aunque no nos damos cuenta. Y paramos el tiempo. No son 60 minutos, son 60 horas pegados. Piel con piel. Y tus manos como dos enredaderas que se alimentan de caricias y crecen hasta abarcar mi cuerpo. El calor que desprendes y tu olor; me impregnas de esta nueva situación. Está todo ensayado en nuestras mentes, es sólo cuestión de dejarse llevar.

13 de febrero de 2010

Me hundes en tus aguas arrolladizas,
inventas este juego de nunca acabar. Siempre queremos más.
¿Quién gana y quién pierde?
Sólo hay una regla: no te enamores.
Simples casualidades que hacen de la vida algo completo,
y que te permiten inventar juegos como éste.
Me va a tocar perder.
Eres una anestesia para mis detectores de peligro.

10 de febrero de 2010

Quiero bailar un silencio contigo
y escuchar la música de tus sentidos.
Envolverme en tu calor, al abrigo
de tantos fríos vividos.
Y dar vueltas al tomarte por la cintura
mientras beso tu sinfonía
enamorado de esta vida tan pura
que me regalas, mi amor, día a día.
Quiero abrazarte entre nota y nota
susurrar nuestra canción en tu oído
que sanes y beses mi alma rota
por cada vez que me he perdido.

(Jordi Sierra i Fabra)

8 de febrero de 2010

Revolución

Insurrecciones armadas de alocadas hormonas. El boicot imprevisto de mi cuerpo moviéndose solo. Mis dedos, bailando libremente sobre tu piel. Legiones de neuronas trotando a caballo, martilleándome el cerebro desde dentro. Un ejército entero sumándose a la causa, poniendo de punta el bello de mis brazos. Mi corazón, un rebelde descompasado, emocionado, revolucionado.

7 de febrero de 2010

No m'estic amagant perquè em pesi. No me'n penedeixo (encara). I si és així, tant se val. Estic imaginant-te de nou recorrent el meu coll, impregnant-te del perfum del meu xampú. I després, tornant als meus llavis, endinant-nos de nou en aquesta nova tendresa. Un circuit a corre-cuita on les carícies i els petons esdevenen instants irrecuperables.
No es suficiente un Ausente. No simboliza esta extraña sensación que me dejaste anoche. Es un nudo más apretado de lo normal, dentro de mí. Yo sé que hay demasiados, pero este es el más nuevo y el que me está costando más ignorar. Lo tengo que ignorar, pero ¿por qué? De nuevo me encierro y no me importa el tiempo que pase ahí fuera. Yo estoy entre las cuatro paredes de siempre, tumbada en el lado de la cama que siempre ha sido mío. El otro no es de nadie. No sé si han pasado dos minutos o dos días desde la última vez que te vi. No sé por qué vuelvo a revivirlo todo, una y otra vez. Inevitablemente. No quiero acabar como otras veces. Pero ¿por qué hay tantos no? Sí quiero perder el control de vez en cuando, sí acepto cómo soy y no lucharé para evitarlo. Sí, me llegas mucho, sí. Y sí, tengo miedo. Temo a tantas cosas que no sabría como empezar a hablar de ello. Sí, el miedo me ha impedido algunas cosas en la vida, pero nunca las verdaderamente decisivas. Y sí, ahora me encuentro en una encrucijada entre el miedo de no saber qué pasará, y el riesgo. Es como una droga dura para mi, siempre volvemos a encontrarnos.

2 de febrero de 2010

Me he vuelto masoquista por tu culpa. Por no saber qué decir cuando estamos cerca, y desviar la mirada continuamente. Por no expresar todo lo que pienso y dejar pasar el tiempo hasta que veo que te vas. Entonces, a veces vuelvo a morder el anzuelo y a actuar a la vez de cebo. Y no sé por qué hago todo esto, ni cuándo se va a acabar.

Quizás me comporto así porque hace tiempo que pisé tu trampa, y aún no he podido sacar el pie de ella. A lo mejor simplemente me gusta tener esta sensación para poder volver a escribir cosas con sentido. No quiero decir que escriba sobre ti, ya que no sabría qué decir. Lo que quiero decir es que me siento mucho más viva cuando soy masoquista que cuando veo pasar los días sin pena ni gloria; supongo que a veces soy demasiado emocional.

Mentre caminava pels carrers estrets, encara no s’havia tret del cap totes les ombres dels somnis d’aquella nit. Buscava una manera de guarir-los, de perpetuar-los. Per alguna raó que encara no arribava a entendre, no els volia perdre. Li semblaven tan reals...
A vegades els somnis són l'únic que queda després de les grans tempestes.