30 de octubre de 2010

Tus miradas me hacen renacer, me liberan de estériles cargas de conciencia, me tienden la cuerda a la que tus manos me ayudan a agarrarme. Eres más de lo que imaginas y más de lo que merezco.
¿Qué más puedo pedir? Únicamente espero que mis tropiezos no perturben tu camino. Inocente y madura. Eres tú, una mezcla de encantos que logras equilibrar y que siempre me sorprenderán. Rival de mis tristezas, te llevas la oscuridad como el viento se lleva las hojas. Olvídate de olvidarme, no me voy a ir.

29 de octubre de 2010

Sólo se me ocurre darte las gracias.
Por dejarme conocerte, por dar el paso, qué digo, el salto... 
Por ser valiente, porque "¿cómo explicarte?", por los semáforos en rojo...
Gracias por ser así, por todos tus detalles, por hacerme sonreír cuando creo no poder...

24 de octubre de 2010

se nos escapa el tiempo
mientras callamos
se nos escapa el tiempo
a todos lados
se nos escapa el tiempo
y no avanzamos
se nos escapa el tiempo...
Arriesguémonos 
por aquello que queremos.
Luchemos contra el miedo.
Dejemos a un lado 
lo que puedan pensar los demás.
Pensemos en nosotros.
Deseemos cumplir nuestros deseos.
Pidamos deseos.
Alcemos la voz.
No reprimamos 
lo que ha nacido para ser libre.
No midamos el valor necesario, 
juntemos todo el que tengamos.
Miremos más allá, 
pero a la vez aquí dentro.
Hagamos caso al corazón.


21 de octubre de 2010

"Miedo a no parecer diferente
y con suerte, a disfrutar
y arrancar de una vez
el miedo escrito en la frente
y no esperar
que el miedo me haga dudar..."

20 de octubre de 2010

Un día me dio por analizar mi estilo de vida
mis palabras, y todo lo que hacía.
Empecé a disimular
cuando podían verme ser yo misma
y a dramatizar
cuando no me convenía.

Y ahora ha llegado el momento de cambiar
de poner punto y a parte y parar a respirar...

De un tiempo a esta parte se me han planteado algunas cuestiones vitales imposibles de evitar. Rehuir estas invitaciones a adentrarme en mí misma sería una falta de responsabilidad por mi parte, pues siempre busqué la manera de conocerme realmente. 
Así pues, tengo que enfrentarme a las dudas que poco a poco nacen de mí y sobre mí y planean por encima de otras ideas que pronto se esfuman ante tanta inquietud.

Cuando algo llega a tocarte realmente el alma, o eso crees, convulsiona tu ser y tu mirada del mundo.

18 de octubre de 2010

No fuerces las cosas, me repito,
cansada de tropezar en cada escalón de mi vida
-y si fuera la vida una escalera...-
siento que todo es un sinsentido
y por más que quiera no sé recomponerme
no encuentro lo que busco porque no existe
es algo tan etéreo que no es preferible
no estoy hecha para nadie porque no se me entiende
¿y qué hago si sólo sé andar sobre el alambre?

15 de octubre de 2010

Somos jóvenes
no debe importarte que no sepa olvidar
porque hay muchas cosas más que desconozco.
No me olvides,
aunque sé que lo harás,
he acabado por admitir que no tengo remedio
cuando decido darlo todo
sin esperar nada a cambio
en serio, nada.
Y si espero, imagínate, por un momento,
que pueda volverse algo recíproco,
si lo espero, dime, ¿qué más da?

13 de octubre de 2010

Te hará compañía mi silencio
mientras te evoco aquí
enganchada a un cigarrillo
sabiendo que estás de puta madre
que no te importa estar sin-migo
es mi castigo, llegué tarde
y otra vez será domingo
y seguiré esperándote.

11 de octubre de 2010



Hay una persona que siempre está ahí. A pesar de los años y los cruces de caminos en que tienes que elegir, hay alguien que aguanta y que no se separa de ti, aunque estés en otro camino o vayas contra dirección. Y esa persona es la que hay que guardar y cuidar.
Ese extraño ser que te acompaña en tus idas y venidas te conoce mejor que nadie, incluso mejor que tú misma. Cuando estás confusa y no sabes lo que pasa contigo, Ella te lo dice. Es sincera. Es leal. 
Esa personita confía en ti y eso te hace sentir importante. Siempre está presente. Te cuenta todo y sabe que la escuchas y que tú también la comprendes.
Con ella puedes pensar en voz alta, y no lo digo por decir. Ella está ahí siempre y no tienes miedo de hablar de más o de menos, entiende cada palabra perfectamente porque te entiende y sabe lo que pasa por tu mente. Sabe que la necesitas.
Guardas tantos recuerdos a su lado que ya parece una vida entera. Es parte de ti. Y tú de ella. 
Pueden pasar horas delante de un café (con leche, con la leche natural) y a veces parece que lo demás no importa o que ni siquiera existe, mientras habláis de cualquier cosa. 
La quieres tal y como es, porque tal y como es es como ha sido siempre, ella misma, sin disfraces ni máscaras. Porque ella te hace ser así a ti también. 
Tu casa es su casa y viceversa. Todo es más sencillo si ella está contigo.
Y es por eso que a veces la extrañas mucho y decides escribir algo así, simplemente por gusto, por poder agradecerle a quiénsabequé que esa persona se haya cruzado en tu vida y no te haya abandonado en ningún momento.  
Porque como dijo Jack el Destripador, vamos por partes; porque si la esperanza viste de colores ella tiene los retuladores; porque "jo sóc el teu amic, vull que em molestis, sóc aquí"; porque gracias por quererme, sé que cuesta tanto, gracias por estar siempre a mi lado...

3 de octubre de 2010

No te voy a echar más de menos. No, porque cada vez es peor. Porque cada vez me deshaces y tengo que volver a renacer y estoy cansada. Bajaría al infierno a buscar ese trozo de mi alma que no está y que necesito para poder olvidarte, esa valentía para afrontar los días sin el recuerdo difuso de aquello que pensé que me regalabas.
Pero lo haré yo sola, si es necesario me romperé los nudillos dando puñetazos a la ilusión a la que nunca has dado pie y luego arrancaré con mis manos la espina que dejaste en un pliegue de mi razón.